Anticipar insumos en 2026: la decisión que define la rentabilidad en berries e hidroponía

La agricultura protegida en México, especialmente en berries y hortalizas hidropónicas, mantiene una trayectoria de crecimiento sostenido. Sin embargo, el contexto global de 2026 introduce una variable crítica: la disrupción logística en insumos clave. La industria de berries alcanzaría aproximadamente 1.2 millones de toneladas en 2026, con un crecimiento cercano al 4%. Este avance está impulsado por cultivos como el arándano (+16%), la frambuesa (+7%) y la fresa, que continúa representando cerca del 54% del volumen total (USDA FAS, 2026; Agrolatam, 2026). En paralelo, la hidroponía en México sigue ganando terreno, con un mercado proyectado hacia los 135 millones de dólares para 2035, impulsado por sistemas más eficientes en uso de agua, espacio y control productivo. Pero esta eficiencia tiene una dependencia directa: la disponibilidad oportuna de insumos. Disrupciones logísticas globales: el factor que cambia el juego El entorno global en 2026 está marcado por una desaceleración del comercio internacional, con un crecimiento estimado de apenas 1.9% (OMC, 2026). A esto se suman tensiones geopolíticas, bloqueos en rutas marítimas y presión sobre cadenas de suministro, afectando directamente insumos agrícolas como fertilizantes, sustratos y materiales importados (Infobae, 2026; Agrolatam, 2026). En México, cambios fiscales retroactivos en la fibra de coco han generado incertidumbre adicional en la cadena de suministro (Agtech America, 2026). El resultado es claro: menor disponibilidad, mayor costo y tiempos de entrega menos predecibles. Sequía e insumos: presión directa sobre la operación El contexto hídrico agrava el escenario. Aproximadamente el 45% del país presenta condiciones de sequía, lo que ha impactado la producción agrícola en distintas regiones (Geoscience SI, 2025). En zonas como Sonora y Sinaloa, se han observado reducciones productivas de entre 15% y 25%, lo que obliga a adoptar estrategias como recirculación de agua y mayor control en sistemas hidropónicos (Portal Frutícola, 2025). En este entorno, insumos como sustratos (fibra de coco) y macetas hidropónicas se vuelven críticos para sostener la operación. Planeación anticipada: la diferencia entre operar o reaccionar Frente a este escenario, el factor que separa proyectos estables de proyectos vulnerables es la anticipación. Productores que están sosteniendo su operación comparten patrones claros: *Planeación de insumos con 6 a 12 meses de anticipación*Diversificación de proveedores*Definición temprana de volúmenes y calendarios*Evaluación de alternativas locales para reducir dependencia logística (Agtech America, 2026) El objetivo: quitar presión en los momentos críticos del ciclo. Fibra de coco y macetas hidropónicas: decisiones que impactan el ciclo completo Dentro de este contexto, la planeación de insumos como la fibra de coco y las macetas hidropónicas son una decisión estratégica. Estos componentes definen:– El comportamiento radicular– La eficiencia del riego– La estabilidad del cultivo– La capacidad de responder a condiciones climáticas Cuando estos insumos llegan tarde o se sustituyen por disponibilidad, el impacto es directamente económico. Conclusión: el timing también produce El crecimiento del sector agrícola en México continúa, pero en un entorno más incierto. Hoy, factores como logística, disponibilidad de insumos y contexto global tienen un peso directo sobre la rentabilidad de cada proyecto. En este escenario, anticipar pedidos de sustratos y macetas hidropónicas deja de ser una ventaja competitiva y se convierte en una condición operativa. Planear con tiempo no solo asegura continuidad, permite tomar decisiones con margen. Si estás planificando tu siguiente ciclo, este es el momento para anticipar tus requerimientos de fibra de coco y macetas hidropónicas. Escríbenos y trabajamos contigo la mejor configuración para tu proyecto. Fuentes: USDA FAS, Agrolatam, Informes de Expertos, Infobae, Portal Frutícola.
Crecimiento de berries en México no se detiene: proyectan mayor producción en 2026

La industria de berries en México se mantiene en una trayectoria de crecimiento sostenido, con una producción proyectada de aproximadamente 1.2 millones de toneladas para 2026, lo que representaría un incremento cercano al 4% respecto al año anterior. De acuerdo con el reporte anual del USDA Foreign Agricultural Service, este crecimiento está asociado a factores como la adopción de nuevas variedades, mejoras en productividad y una mayor tecnificación del sistema productivo Geografía definida El desarrollo del sector de berries en México presenta una alta concentración regional. Estados como Michoacán, Jalisco, Baja California y Sinaloa continúan liderando la producción nacional, con especialización por cultivo y condiciones agroclimáticas diferenciadas. En este contexto, destaca el caso de San Quintín, en Baja California, como uno de los principales polos productivos del país. De acuerdo con Agronometrics, la región de San Quintín produce alrededor de 112,000 toneladas de fresa, lo que la posiciona como una de las zonas más relevantes en la producción nacional de este cultivo. Además de su volumen, su ubicación geográfica le permite participar en ventanas tempranas del mercado, un factor relevante dentro de la dinámica de oferta internacional de berries. Fresa: base del volumen nacional La fresa continúa siendo el cultivo predominante, representando aproximadamente el 54% de la producción total, con un crecimiento estimado cercano al 2%. De acuerdo con el USDA FAS, su producción se concentra principalmente en Michoacán, estado que aporta más del 60% del volumen nacional. Arándano: crecimiento acelerado El arándano es el cultivo con mayor dinamismo, con un crecimiento proyectado de hasta 16%. Según Agronometrics, este crecimiento responde, en parte, a ajustes en las ventanas de producción para reducir la competencia directa con otros países exportadores. Los principales estados productores incluyen Jalisco, Michoacán y Sinaloa. Frambuesa: expansión sostenida La frambuesa presenta un crecimiento estimado cercano al 7%, impulsado por mejoras en rendimiento y adopción de nuevas variedades. Datos del USDA FAS, aproximadamente el 80% de la producción se destina a exportación. Zarzamora: transición varietal La zarzamora mantiene un crecimiento más moderado (~3%), con un proceso de transición hacia variedades más productivas. El USDA FAS señala que este cambio busca mejorar la eficiencia y competitividad del cultivo en el mediano plazo. Exportaciones: eje del sector El modelo productivo del sector berry en México está fuertemente orientado a la exportación. Información del USDA Foreign Agricultural Service, señala que aproximadamente el 80% de la producción se destina al mercado de Estados Unidos, consolidando a México como su principal proveedor de berries frescas. De acuerdo con Agronometrics, el crecimiento del sector está acompañado por cambios estructurales, entre ellos: El crecimiento proyectado de la industria de berries en México para 2026 refleja no solo una expansión en volumen, sino una evolución en la forma en que el sector se posiciona en el mercado internacional. Casos como el de San Quintín, con una producción relevante de fresa y participación en ventanas estratégicas, ilustran cómo factores geográficos, productivos y comerciales convergen en la consolidación del país como un actor clave en la industria global de berries. Fuente: Agronometrics / USDA FAS
Daños por heladas en Florida: ¿qué puede esperar México?

Después de las heladas que azotaron el estado de Florida en los primeros meses del año, podría haberse perdido hasta un 90% de la cosecha de arándanos, de acuerdo con el reporte del Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de Florida (FDACS). Y es justamente porque Florida desempeña un papel importante en el abastecimiento temprano de arándanos al mercado estadounidense, que con esta situación reciente, productores mexicanos tendrían condiciones de mercado más firmes, especialmente si cuentan con fruta disponible en el momento en que el mercado estadounidense busca abastecerse. Mercado firme En los últimos años, México ha superado los 3,000 millones de dólares anuales en exportaciones de berries, con Estados Unidos como el principal destino. Y es en semanas recientes que productores de arándano en nuestro país han reportado precios de alrededor de 300 pesos por caja de 2.1 kg en campo. Este nivel de precio no necesariamente representa un pico excepcional en el mercado, pero sí refleja condiciones comerciales relativamente favorables después de los estragos de las heladas. Asimismo, en reportes del USDA del último mes se observa una demanda activa y precios más firmes respecto a semanas anteriores. La oportunidad Por lo anterior, los mayores beneficiarios serán los productores que logren llegar al mercado con fruta de buena calidad y en el momento adecuado. Factores como continuidad de producción, calidad y condición de la fruta, calibre, relaciones comerciales con compradores, seguirán siendo determinantes para aprovechar cualquier oportunidad que se genere en el mercado. Lo que suceda próximamente servirá para observar cómo evoluciona la oferta en Estados Unidos y qué tan bien posicionados están los distintos orígenes para cubrir esa demanda. Mientras tanto, quienes cuentan con fruta disponible y mantienen estándares sólidos de producción y comercialización, son los que podrán beneficiarse con las consecuencias de estos eventos climáticos.
¿Qué color de maceta elegir para tus arándanos?

En la producción de arándano en sistemas hidropónicos, cada detalle cuenta. La hidroponía no es solo nutrición y riego: es un arte de precisión donde factores como la maceta influyen directamente en la sanidad radicular y en la eficiencia del cultivo. Una de las tendencias para combatir la radiación y el estrés térmico en el sistema radicular es el uso estratégico de macetas según su color. Es decir, elegir el color correcto puede ayudarte a mantener raíces más sanas y cultivos más eficientes. ¿Por qué importa el color de la maceta? El color de la maceta influye en cómo se absorbe o refleja la radiación solar, lo que a su vez impacta en la temperatura del sustrato y de la zona radicular. En arándano, mantener una temperatura adecuada en raíces es clave para: No se trata de que un color sea “mejor”, sino de elegir el más adecuado según tu clima y condiciones de radiación. Negra: ideal para zonas frías La maceta negra es una excelente opción en regiones frías o con bajas temperaturas promedio. Gracias a su color oscuro: En climas fríos, esto puede marcar una diferencia importante en la actividad de las raíces, ayudando a que la planta no se “enfríe” en exceso y mantenga un crecimiento más estable. Blanca: perfecta para zonas calurosas o con alta radiación La maceta blanca es la opción recomendada para zonas calurosas o con alta radiación solar. Su principal ventaja es que: Esto es especialmente importante en arándano, ya que temperaturas elevadas en raíces pueden generar estrés, menor absorción de nutrientes y caída en el rendimiento del cultivo. Terracota: creada para climas templados y condiciones regulares La maceta color terracota funciona muy bien en climas templados y condiciones ambientales más estables. Por su color pigmentado intermedio: Es una opción muy versátil para zonas donde no hay extremos marcados de frío o calor y se busca un manejo más neutro de la temperatura radicular. Conclusión: todas sirven, la clave es usarlas estratégicamente Todas las macetas funcionan para producir arándano en hidroponía. La diferencia está en elegir el color adecuado según tu zona climática y nivel de radiación. Una decisión tan simple como el color puede ayudarte a: En DIDIHU podemos orientarte a elegir la adecuada para tu proyecto, ¡contáctanos!
Macetas cuadradas POTHU®️ SQ: estabilidad total para tu fábrica de blueberries

El problema real en campo: plantas volcadas, estrés y pérdidas En la agricultura moderna, el clima es uno de los principales factores de riesgo. Cada productor de arándano sabe lo que significa despertar después de una noche con vientos fuertes y encontrar decenas o incluso cientos de plantas volcadas. Este no es un simple inconveniente operativo: Por ello, lo que busca el agricultor moderno no es simplemente producir más, sino eliminar variables de riesgo que comprometan su inversión. Y una de esas variables críticas es la estabilidad de la planta en campo. La tendencia global: macetas cuadradas como solución La experiencia internacional ha demostrado que el sistema en maceta es el más eficiente para lograr uniformidad y estandarización, replicando lo más cercano a una fábrica de blueberries. En ese camino, uno de los cambios más importantes en los últimos años ha sido la migración de macetas redondas tradicionales hacia macetas cuadradas, en rangos de 30 a 40 litros, que ofrecen ventajas claras: Modelos DIDIHU POTHU®️ SQ En DIDIHU respondemos a estas necesidades reales de los productores con soluciones probadas en campo: Ambos modelos han sido diseñados para brindar robustez, uniformidad y tranquilidad al productor que busca estabilidad en sus campos. Ventajas que marcan la diferencia Casos prácticos Estos resultados no solo reflejan eficiencia operativa, sino también tranquilidad financiera, ya que un campo estable permite proyectar con certeza los volúmenes de cosecha a mediano plazo. Conclusión: hacia una fábrica de blueberries La agricultura no es una receta lineal: cada productor evalúa criterios agronómicos distintos y puede optar por macetas redondas o cuadradas. Sin embargo, cuando el objetivo es construir una fábrica de blueberries (ordenada, estable y productiva), la maceta cuadrada POTHU®️ SQ es la opción más confiable. DIDIHU: Innovación que transforma tu cultivo en una verdadera fábrica de blueberries.
¿Cuál es la mejor mezcla de sustrato para arándanos?

El cultivo de arándanos está creciendo en todo el mundo y exige altos estándares de producción. Uno de los factores más determinantes para lograr plantas sanas y productivas es la elección del sustrato ideal. A continuación te explicamos las principales opciones de sustrato, sus beneficios y en qué casos conviene cada una. Mezcla BBX (100% Coco peat): control absoluto El coco peat es una de las opciones más populares gracias a su estructura fina y homogénea. Ventajas: Ideal para: zonas con escasez de agua y productores que requieren un control técnico detallado. 70% Coco peat + 30% chips y fibra: equilibrio clásico Esta mezcla combina lo mejor de la retención de agua con una buena aireación gracias a los chips y la fibra. Ventajas: Ideal para: manejo tradicional y flexible, con mayor margen de error en riego. Mezcla OXY: máxima oxigenación La mezcla OXY presenta lo mejor de los dos mundos. Está diseñada con el método Layers, que divide el bloque en dos partes: Beneficios: Ideal para: proyectos que buscan aireación y drenaje controlado. Elige el sustrato que tu proyecto necesita El sustrato es la base del éxito en el cultivo de arándanos. Elegir la mezcla correcta garantiza plantas sanas, productivas y un mejor aprovechamiento de los recursos. ¿Necesitas asesoría? Escríbenos y descubre cuál es la mezcla ideal para tu proyecto.
Aranceles al tomate mexicano: cómo la innovación y la calidad definen el futuro de la agricultura

La batalla en la frontera del tomate Los nuevos aranceles a los tomates mexicanos reavivan el debate sobre calidad, comercio y futuro agrícola. Inspirado en una publicación del New York Times, este tema afecta tanto a consumidores como a productores y proveedores. Sabor y tecnología: el nuevo estándar Hoy, sabor y calidad son esenciales. Innovar en insumos — como medios de cultivo avanzados — marca la diferencia para mantener la competitividad. Efectos directos e indirectos Aunque el objetivo es proteger la industria estadounidense, los resultados suelen ser diferentes: El tomate mexicano responde con mejores prácticas y tecnología, utilizando sustratos modernos para ofrecer productos superiores. Impacto en la cadena agrícola Las consecuencias de estos cambios llegan a toda la cadena productiva: ¿Cómo competir ante este escenario? Los productores pueden mejorar y adaptarse al cambio: Agricultura protegida: el futuro cercano La competencia real está en la agricultura protegida y los invernaderos modernos: Innovar y asociarse con aliados estratégicos fortalece la industria e impacta el bienestar de quienes consumen estos alimentos. ¿Tomas en cuenta el origen y la calidad cuando eliges tu tomate?
Eliminación de los colorantes rojo 3 y amarillo 5: oportunidad para el sector agrícola

La reciente decisión de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) de prohibir el uso de los colorantes sintéticos Rojo 3 (eritrosina) y Amarillo 5 (tartrazina) en productos alimenticios ha generado un impacto significativo en la industria alimentaria a nivel internacional. Estas medidas, motivadas por preocupaciones sobre posibles efectos adversos para la salud, como el riesgo de cáncer y la hiperactividad en niños, obligan a las empresas a reformular sus productos y buscar alternativas más seguras. En Estados Unidos, la prohibición del Rojo 3 entrará en vigor progresivamente durante 2025, afectando a una amplia gama de productos populares que incluyen cereales, golosinas, bebidas y snacks. Marcas reconocidas como Skittles, Mountain Dew, Lucky Charms y Cheetos Flamin’ Hot deberán adaptarse a estas nuevas regulaciones, ya sea reformulando sus productos o incluyendo advertencias en sus etiquetas (Excélsior). La Unión Europea ya había implementado regulaciones estrictas sobre la tartrazina, exigiendo advertencias específicas en el etiquetado y reducciones en los niveles permitidos en ciertos productos (The Food Tech). Para la industria alimentaria mexicana, especialmente aquellas empresas que exportan al mercado estadounidense, estas prohibiciones representan un desafío considerable. La necesidad de adoptar alternativas naturales no solo permitirá cumplir con las regulaciones internacionales, sino que también responderá a una creciente demanda de los consumidores por productos más seguros y saludables. Una oportunidad para el campo: el nuevo impulso a los cultivos con pigmentos naturales Este giro regulatorio no solo plantea retos para la industria alimentaria, sino también importantes oportunidades para la agricultura. El creciente interés por colorantes naturales —como la betalaína (rojo-púrpura) del betabel, la curcumina (amarillo) de la cúrcuma, la antocianina (azul, rojo, violeta) de frutas como el arándano o el maíz morado— abre nuevos nichos de mercado para productores agrícolas. Cultivos ricos en pigmentos naturales pueden ahora posicionarse como ingredientes clave en la reformulación de productos procesados. Esto representa una posibilidad real de diversificación para los agricultores, quienes podrían reorientar su producción hacia variedades con alto valor agregado en la industria alimentaria y cosmética. Además, estas nuevas demandas promueven sistemas de cultivo más sostenibles, ya que los compradores buscan no solo ingredientes naturales, sino también cadenas de suministro más responsables con el medio ambiente. Esto alinea el avance regulatorio con las tendencias de agricultura regenerativa, comercio justo y trazabilidad. Conclusión La eliminación de los colorantes Rojo 3 y Amarillo 5 marca un punto de inflexión en la industria alimentaria, promoviendo una transición hacia ingredientes más naturales y seguros, y reflejando una creciente preocupación por la salud y el bienestar de los consumidores. A la par, representa una oportunidad estratégica para el campo: la agricultura tiene ahora la posibilidad de integrarse con más fuerza a la cadena de valor alimentaria, ofreciendo insumos naturales que son, además, parte de una narrativa de salud, sostenibilidad e innovación.
¿Cómo impactan en la agricultura las iniciativas contra los alimentos ultraprocesados?

Las iniciativas impulsadas por Claudia Sheinbaum en México y Robert F. Kennedy Jr. en Estados Unidos para reducir el consumo de alimentos ultraprocesados están generando impactos significativos en la agricultura de ambos países, promoviendo una transformación hacia sistemas alimentarios más saludables y sostenibles. La presidenta Claudia Sheinbaum ha lanzado el Programa Nacional de Soberanía Alimentaria y la estrategia “Vida saludable en las escuelas”, que prohíbe la venta de productos ultraprocesados en los planteles educativos. Por su parte, en Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., como Secretario de Salud y Servicios Humanos, ha expresado su intención de eliminar aditivos y alimentos ultraprocesados de las escuelas, calificándolos de “veneno”. Aunque ha aclarado que no busca prohibir estos productos, sí pretende educar a la población sobre sus efectos en la salud y promover cambios en la industria alimentaria . Con ello, se vislumbra una oportunidad para que los productores se adapten a las nuevas demandas del mercado, enfocándose en prácticas más sostenibles y saludables. Estos serían los impactos en la industria: 1. Cambio en la demanda de cultivos 2. Impulso a prácticas agroecológicas y orgánicas Tanto Sheinbaum como Kennedy han hecho énfasis en reducir el uso de agroquímicos. Kennedy, en particular, es crítico del glifosato y apoya la transición hacia sistemas orgánicos. Sheinbaum ha hablado de fortalecer la soberanía alimentaria con métodos tradicionales y sostenibles. 3. Reconfiguración del sistema de subsidios Si los gobiernos priorizan alimentos saludables y cadenas cortas, se espera una reorientación de apoyos e incentivos hacia pequeños y medianos productores, agricultura familiar y local. 4. Nuevas cadenas de comercialización y valor 5. Educación y asistencia técnica: pieza clave Las políticas públicas contra los ultraprocesados obligan al Estado a invertir en asistencia técnica para el campo, algo que tradicionalmente ha estado rezagado. Estas políticas tienen el potencial de revalorizar el rol del agricultor como proveedor de salud, no solo de alimentos. Pero la transición no es automática: requiere políticas públicas integrales, financiamiento accesible, capacitación y un rediseño del sistema agroalimentario. La clave será construir puentes entre el campo y la mesa, priorizando tanto la salud de las personas como la del suelo y el productor.
¿Es posible una producción totalmente orgánica? El equilibrio está en lo biorracional

En los últimos años, el debate sobre la viabilidad de una producción completamente orgánica ha generado opiniones encontradas. Desde propuestas políticas ambiciosas hasta experimentos fallidos, el tema se encuentra en el centro de la discusión sobre el futuro de la agricultura y la sostenibilidad alimentaria. Por un lado, vemos casos como el de Sri Lanka, donde un giro abrupto hacia la agricultura 100% orgánica tuvo consecuencias devastadoras. Según un artículo de El País, el experimento llevado a cabo en 2021 terminó por colapsar su sistema agrícola, afectando tanto la producción como la economía del país. Esto dejó una lección clara: un cambio radical sin preparación ni alternativas viables puede ser contraproducente. En el otro extremo, países como Alemania apuestan por un aumento progresivo y planificado de la producción orgánica, con una meta ambiciosa pero realista del 30% para 2030 (Crónica). Este enfoque busca un equilibrio entre la sostenibilidad ambiental y la viabilidad económica, algo que parece más alcanzable y razonable. ¿Es viable? La idea de una producción agrícola completamente orgánica tiene un gran atractivo moral y ecológico. Sin embargo, llevar esta idea al 100% no solo sería extremadamente costoso, sino que también podría comprometer la seguridad alimentaria global; pues los sistemas orgánicos, aunque más respetuosos con el medio ambiente, tienden a tener rendimientos más bajos que los convencionales, lo que genera desafíos significativos si se busca satisfacer la demanda alimentaria global únicamente con este tipo de producción (BBC). Por otra parte, Robert F. Kennedy Jr., propuesto por Donald Trump como nuevo Secretario de Salud de EE.UU, ha abogado por la eliminación progresiva de químicos peligrosos en la agricultura, priorizando la salud pública y la protección del medio ambiente. Kennedy plantea que la exposición a pesticidas y otros productos sintéticos tiene efectos nocivos no solo para los ecosistemas, sino también para las personas, especialmente en términos de enfermedades crónicas. Su visión nos invita a replantearnos la dependencia excesiva de químicos tóxicos, aunque sin descartar la necesidad de alternativas viables que garanticen la productividad. Enfoque biorracional Por ello, la postura es clara: no es posible apuntar a una producción totalmente orgánica. Sin embargo, eso no significa que debamos renunciar a mejorar nuestras prácticas agrícolas. La solución está en abrazar un enfoque biorracional, combinando lo mejor de ambos mundos. Esto implica: El debate sobre lo orgánico no debería polarizarse entre idealistas y pragmáticos. En cambio, debe enfocarse en cómo avanzar hacia una agricultura más sostenible, eficiente y ética, sin comprometer la producción de alimentos ni la viabilidad económica de los agricultores. En un mundo donde la población sigue creciendo y los recursos son cada vez más limitados, el camino está en el punto medio: lo biorracional. Este enfoque nos permite avanzar hacia un sistema agrícola más equilibrado, donde la sostenibilidad no sea una meta utópica, sino un proceso constante de mejora.